El análisis de Carlos López-Jones… La educación que no alcanza

_______________________________

El análisis de Carlos López-Jones

_______________________________

 

_______________________________

Vivimos en la era del conocimiento. Los mejores sueldos y salarios en promedio son para quienes están mejor preparados, quienes desarrollan nuevas ideas y conceptos y se atreven a innovar. Cuando escalamos esto a nivel nacional, entendemos por qué México es un país en desarrollo, peleando con mano de obra barata, frente a los países desarrollados que van a la vanguardia en diferentes sectores, creando patentes e innovaciones constantes.

Para que México avance y pueda crear buenos sueldos en territorio nacional, debe invertir fuertemente en educación, pero la 4T va en sentido contrario. El Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 destina 1 billón 253 mil millones de pesos a educación, que incluyen 180 mil millones de pesos de becas y explican el alza del gasto.

Esta cifra es apenas 3.4% del PIB, por debajo del rango de 5% que organismos como el Banco Interamericano de Desarrollo, consideran necesario para sostener un sistema educativo robusto, sin incluir becas. El gobierno federal sostiene que no existen recortes a las universidades públicas, esto contrasta cuando al medir el gasto por alumno, encontramos que en la última década, el gasto educativo per cápita fue 11% menor.

Por si fuera poco, la ANUIES señala que la matrícula pública creció 16.3%, mientras el subsidio a esas instituciones cayó 2.0%. No es raro entonces que la educación pública, en lugar de avanzar, vaya en retroceso.

Esta caída explica en buena medida por qué México cede terreno en las evaluaciones internacionales. En la prueba PISA 2022, el puntaje de matemáticas cayó 14 puntos respecto a 2018, regresando a niveles similares a los de 2003 es decir, casi dos décadas de desplome: México quedó en el lugar 35 de 37 países de la OCDE, con un promedio de 407 puntos frente a los 478 del promedio de la organización. Solo 34% de los estudiantes mexicanos alcanzó el nivel mínimo de competencia matemática, contra 69% en el promedio de la OCDE.

Los países que han salido de la trampa del ingreso medio y han dado el paso hacia el desarrollo pleno invirtieron de forma decidida en su educación pública en todos los niveles, lo que se tradujo en la creación de empresas con buenos sueldos, inversión extranjera que llegó buscando esos talentos, e innovaciones constantes. La producción de televisores de vanguardia pasó de Japón a Corea gracias a estos desarrollos.

Incluso los países desarrollados hoy basan su crecimiento futuro en educación pública de enorme calidad, que le permite a las familias de clase media enviar a sus hijos a escuelas públicas de muy buen nivel, ahorrándose las colegiaturas para invertir ese dinero en casa, autos o viajes, sabiendo que sus hijos tendrán buenas oportunidades para salir adelante.

Poner a la educación pública como prioridad de gasto debiera ser un tema de seguridad nacional, como la estrategia de crecimiento sostenido más importante en la era del conocimiento actual. La mejor política social no es entregar dinero, es generar las bases para que se creen empleos bien pagados. Y todo empieza invirtiendo en educación pública de calidad.

________________________

Sobre el autor

________________________

 @Carloslopezjone 

______________________________________________

____________________________

_____________________