La revisión oficial del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ha entrado en un periodo de gran incertidumbre por las siguientes razones:
- No es una cancelación inmediata: El tratado sigue vigente. Sin embargo, al no prorrogarlo, se inician negociaciones anuales obligatorias durante los próximos 10 años para evitar que el acuerdo desaparezca por completo en 2036.
- Exigencias de EE. UU.: La administración de Trump busca aumentar el contenido estadounidense y regional en la industria automotriz norteamericana (exigiendo un 50% de contenido de EE. UU. y 82% regional).
- Presión sobre China: Existe una fuerte presión sobre México para implementar mayores protecciones comerciales y evitar que productos chinos utilicen al país como plataforma para ingresar al mercado estadounidense a través del T-MEC.
- Revisión del Tratado: Los tres países están inmersos en mesas de negociación para alcanzar un consenso, ya que México y Canadá han mostrado interés en extender el acuerdo para brindar certidumbre a las inversiones y el nearshoring.
La revisión del acuerdo comercial (dado su actual proceso) enfrenta fricciones por demandas de Estados Unidos para reducir la dependencia de insumos asiáticos y elevar el contenido regional estadounidense. Las repercusiones directas incluyen:
Incertidumbre y freno a la inversión: La falta de una ratificación inmediata para extender el tratado reduce el flujo de capitales nuevos y retrasa proyectos de expansión industrial y de nearshoring.
Impacto en el PIB y empleo: Se estima que la prolongación de estas tensiones comerciales podría reducir el crecimiento del PIB mexicano y dejar la inversión permanente por debajo de sus escenarios base.
Riesgo arancelario: Si no se logra un acuerdo integral, Estados Unidos podría imponer aranceles unilaterales a las exportaciones mexicanas, elevando los costos de manufactura y los precios al consumidor.
Desafíos para los sectores estratégicos
Una regresión comercial impacta de forma asimétrica a diferentes industrias profundamente integradas:
Sector automotriz: Es uno de los más vulnerables, ya que un endurecimiento de las reglas de origen o el fin de las exenciones arancelarias afectaría las cadenas de suministro regionales.
Industria agroalimentaria: Los desacuerdos comerciales o cuotas restringen el flujo eficiente de alimentos y productos agrícolas entre las tres naciones.
La postura de México
Ante el nuevo entorno comercial donde las prioridades de Norteamérica se enfocan más en la seguridad económica nacional que en el libre mercado tradicional, México busca mantener la competitividad de sus exportaciones y evitar aceptar condiciones asimétricas en la mesa de negociación.










