Quién es Francisco Javier Rodríguez Smith Macdonald
El nombre de Francisco Javier Rodríguez Smith Macdonald apareció de pronto en un expediente que ha escalado a la polémica nacional: un amparo promovido el 15 de septiembre contra cualquier orden de captura que involucra a Andrés Manuel y Gonzalo López Beltrán, hijos del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Pero el propio abogado zacatecano asegura que todo se trata de una usurpación de identidad. En entrevista con El Universal, el joven de 34 años declaró que jamás ha tramitado ni solicitado ese recurso y que presentará una denuncia penal por los delitos de suplantación, falsificación de documentos y lo que resulte.
“Hoy me entero por los medios nacionales que me adjudican un amparo relacionado con los hijos de López Obrador. Alguien está suplantando mi identidad para trámites judiciales de personajes de mucho peso”, dijo Rodríguez Smith Macdonald.
Una polémica con eco nacional
El señalamiento no es menor. El documento circuló junto con imágenes del expediente en el Consejo de la Judicatura Federal, lo que disparó la controversia. El timing también generó suspicacias: fue promovido justamente el 15 de septiembre, víspera de un día feriado y altamente simbólico en México.
Rodríguez Smith Macdonald, cuyo verdadero nombre es Juan Francisco y no Francisco Javier como aparece en el amparo, asegura que no conoce ni el hotel señalado en la Ciudad de México como domicilio de notificaciones ni el procedimiento por el que se admitió un recurso sin firma electrónica, cuando lo habitual es utilizar la Firma Electrónica Certificada (FIREL).
Antecedentes: Caro Quintero y otros usos indebidos
El abogado recordó que esta no es la primera vez que su nombre aparece vinculado a casos de alto perfil sin su consentimiento. Hace tres años, también fue usado en un recurso de amparo relacionado con el narcotraficante Rafael Caro Quintero, cuando ni siquiera contaba aún con cédula profesional.
“En esa ocasión no denuncié porque me dio miedo. Ahora sé que, si no lo hago, lo van a seguir haciendo”, señaló.
Los nombres estratégicos en el amparo
Más allá de la polémica sobre la usurpación, el amparo llama la atención por la diversidad de nombres que agrupa. Además de Andy y Bobby López Beltrán, aparecen:
César Reyna Carrillo
Juan Carlos Madero Larios
Miguel Ángel Solano Ruiz
Diana Heleyn Foullon Gómez alias “Lady D”
Roberto Blanco Cantú alias “El señor de los buques”
Fernando Farías Laguna
Carlos Estudillo Villalobos
Sergio Varela
Bertha Elizabeth Castro
Elvira Xóchitl Palomo
Ismael Ricaño Matías
Anatalia Joselín Gutiérrez
Raúl Mendoza
Raúl Torres
La amplitud y naturaleza de estos nombres —que incluyen apodos de personajes conocidos en el mundo empresarial y del crimen— refuerza la percepción de que no se trata de un recurso común.
Lo que sigue
Rodríguez Smith Macdonald ha anunciado que denunciará formalmente en Zacatecas para frenar el uso indebido de su identidad. Mientras tanto, la jueza federal concedió a los López Beltrán tres días para ratificar el amparo, lo que mantiene en suspenso el desenlace.
El periodista Claudio Ochoa Huerta (@ClaudioOchoaH) fue uno de los primeros en señalar públicamente la existencia del amparo. A través de su cuenta en X (antes Twitter), publicó:
“Fuentes me confirman que un juez federal concedió una suspensión a Andy y Bobby López Beltrán contra cualquier captura”.
En su publicación, Ochoa detalló que el recurso había sido promovido por una persona identificada como Francisco Javier Rodríguez Smith Macdonald ante el Juzgado Segundo de Distrito con sede en Zacatecas.
El propio periodista subrayó dos elementos que despertaron suspicacias:
El documento carece de firma.
Incluye no solo a los hijos de AMLO, sino también a presuntos criminales ligados a redes de huachicol, como el contraalmirante Fernando Farías Laguna y Roberto Blanco Cantú, alias “El Señor de los Buques”.
El expediente al que hizo referencia Ochoa —con número 2098/2025— efectivamente aparece en la página oficial del Consejo de la Judicatura Federal, donde se confirma que se concedió la suspensión y se admitió el amparo.
Lo que no especificó el periodista en su publicación fue el origen de sus “fuentes”, lo que ha abierto la discusión sobre la manera en que la información circuló en redes sociales antes de que los propios protagonistas la confirmaran o desmintieran.