Ciudad de México, 26 de agosto de 2025.
La empresa Tesis y Másters México (tesisymasters.mx) ha generado debate en redes sociales tras el despliegue de una campaña publicitaria en TikTok, en la que ofrece servicios de apoyo académico para estudiantes universitarios. Entre sus servicios destacan asesorías personalizadas, redacción de proyectos, corrección y detección de plagio con Turnitin, así como la elaboración de cronogramas de investigación.


Aunque la compañía asegura confidencialidad y una “experiencia personalizada”, su oferta pone sobre la mesa un dilema legal y ético: ¿dónde termina la asesoría académica legítima y dónde comienza la usurpación académica, considerada por muchos como un fraude educativo?

¿Qué dice la ley?
En México, no existe una legislación específica que prohíba empresas dedicadas a “apoyar” con proyectos universitarios. Sin embargo, la usurpación de identidad profesional y la obtención fraudulenta de grados académicos pueden derivar en delitos o sanciones administrativas dependiendo del caso.
- Área gris: Si la empresa únicamente brinda asesoría y corrección de estilo, se mantendría en un terreno legalmente aceptable.
- Delito potencial: Si el servicio incluye redacción total de tesis o proyectos que luego son presentados como propios por el estudiante, podría considerarse un acto de fraude académico, con repercusiones éticas y posibles sanciones en universidades públicas o privadas.
Juristas consultados señalan que, aunque no es tipificado como delito en el Código Penal Federal, presentar una tesis ajena como propia podría constituir falsedad en documentos y usurpación académica, lo cual sí es sancionable.

Casos previos: Shark Tank y la polémica nacional
Este debate no es nuevo en México. En 2018, un episodio de Shark Tank México presentó a Natalia, creadora de la plataforma “Homework Dealer”, quien ofrecía un servicio muy similar: estudiantes pagaban para que colaboradores realizaran sus tareas.
La reacción de los “tiburones” fue inmediata y contundente:
- Arturo Elías Ayub rechazó el proyecto, calificándolo de “tramposo” y dañino para la formación académica.
- Carlos Bremer y Rodrigo Herrera coincidieron en que se trataba de un negocio inmoral, al fomentar la corrupción y la falta de valores en jóvenes universitarios.
- Natalia, pese a defender su idea como una oportunidad de negocio rentable (afirmó haber generado 1.5 millones de pesos en 2018 con 41 colaboradores), salió del programa con fuertes críticas morales.
El episodio se convirtió en uno de los más controversiales de la temporada y abrió una discusión nacional sobre los límites de la asesoría académica y la responsabilidad de los estudiantes.
Entre la ética, la educación y el negocio
El caso de Tesis y Másters México revive la discusión sobre si este tipo de servicios representan un apoyo válido para estudiantes con dificultades o si fomentan un mercado paralelo de “atajos” académicos que socava el esfuerzo, el mérito y la calidad educativa en el país.
Además, el uso de campañas en TikTok para captar clientes jóvenes refuerza la percepción de que el negocio está dirigido principalmente a universitarios en busca de soluciones rápidas, más que a un verdadero acompañamiento académico.











