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El análisis de Carlos López-Jones
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La presidenta Claudia Sheinbaum insiste en crear cortinas de humo, como cambiarle el nombre al Paso de Cortés, en lugar de enfrentar los grandes temas nacionales, donde su gobierno ya no tiene respuestas ni soluciones más que entregar dinero cada mes a más personas para ganar su simpatía y voto.
Tan sólo en el mes de julio se perdieron cerca de 30,000 empleos formales y, gracias a las plataformas electrónicas como Uber y DiDi, que crearon 10,273, la cifra final quedó en 19,550 plazas laborales menos.
Como ha sido la tónica de los últimos meses, el número de registros patronales ante el IMSS sigue bajando: al cierre de julio se contabilizaron 1,013,054, una caída de 2.5% frente al mismo mes de 2025, es decir, más de 26,000 patrones menos ofreciendo prestaciones de Ley a sus trabajadores.
No es un problema regional. Tamaulipas y Zacatecas reportan menos empleos formales al cierre de julio de 2026 frente al cierre de 2025. En Campeche, Tabasco y Veracruz ocurre lo mismo, e incluso en Jalisco, Sinaloa, Michoacán, Colima y Nayarit, lejos de que se incremente la planta laboral con prestaciones, la misma disminuye según las cifras oficiales.
Para que un país genere empleos, es necesario que los empresarios y emprendedores de todos los tamaños confíen en el país y arriesguen dinero para comprar maquinaria, arrendar locales y ofrecer empleos. Sin embargo, las encuestas que llevan a cabo diversas entidades señalan que eso no ocurre.
Acorde con la última encuesta al mes de julio, levantada por Banco de México entre analistas de distintas entidades crediticias y casas de bolsa, sobre si el momento actual es adecuado o no para invertir, ninguno señaló que lo fuera. Cero personas con información de calidad expresaron su apoyo a México para arriesgar dinero en este momento, todavía en mayo 8% sí veía condiciones favorables.
Cuando se les pregunta a los empresarios cuáles son los problemas más importantes que ellos ven para salir adelante, la inmensa mayoría señala que la seguridad frena los nuevos proyectos.
Las extorsiones, los cobros de piso, aparecen en el primer plano y han obligado a empresas del tamaño de Oxxo, Pepsi y Coca-Cola a repensar e incluso cancelar sus operaciones en varios estados del país, tan sólo la semana pasada, inspectores sanitarios de Estados Unidos denunciaron que no podían trabajar en Michoacán, precisamente por la inseguridad.
En esta coyuntura, el gobierno insiste en incrementar el salario mínimo y en consecuencia el costo de las prestaciones que paga el patrón en 13% anual, cuando la inflación esperada es de 4.0% y el resto, casi 9 puntos porcentuales, debería corresponder a un aumento en productividad que en México ronda entre 1.0 y 2.0% anual.
Ante este escenario, el empresario y el emprendedor, sabiendo que en una economía estancada no pueden subir precios, hablan con los trabajadores y terminan por eliminar las prestaciones; en la informalidad, los aumentos no son de 13% anual, sino muy por debajo de esa cifra.
Por eso el INEGI reporta que 47% de los mexicanos ocupados gana hasta un salario mínimo, una cifra que, en lugar de bajar, aumenta trimestre con trimestre.
Tristemente, la situación laboral, lejos de mejorar, va a empeorar, porque el gobierno no quiere enfrentarse al crimen organizado que le da muchos votos en las campañas. Mientras tanto seguiremos preguntando:
¿Y Rocha Moya?












