En la Opinión de Pepe Mata… Claudia y la historia de los acordeonistas

Una de las primeras órdenes que le dejó el jefe de jefes de Morena a la también llamada, espuriA Claudia -por aquello del ya famoso, investigado y evidenciado megafraude electoral- fue el supuesto “reordenamiento” del Poder Judicial de la Federación.

Como todo el la vida siempre hay una historia que contar y esta, comenzó por el odio estridente que le tenía el inútil y corrupto ex-presidente a la Ministra Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) Norma Piña.

Ese odio incontenible tenía como primer fundamento, el hecho de que era mujer -misógino el amlito– y además, sumamente inteligente; segundo, porque no se arrodilló ante él, como lo hacen todas las mujeres y hombres del llamado por los cibernautas de todo el mundo, #NarcoPartidoMorena

Cabe recordar que quien no se le arrodilla ni le rinde pleitesía -al también llamado en las redes sociales #NarcoExPresidente – no tiene cabida en su horda.

Y, claro que se percibía la gran diferencia de trato que hubo entre el ex presidente de la SCJN, Arturo Zaldívar y la talentosísima, inteligente y sensible Norma Piña.

Para empezar, Zaldívar, iba casi a diario a desayunar con el depredador de Palacio y asi recibía las órdenes, perdón, perdón… “sugerencias”, para saber a quién se tenía que “poner en orden”.

Para ello, según llegó a trascender, intimidaban, perdón, perdón… “convencían” a jueces para que en sus dictámenes se favorecieran a los amiguetes del macuspano.

Sin embargo, todo había cambiado con Doña Norma, ella exigió e impuso la autonomía del Poder Judicial Federal como parte fundamental para avanzar con honestidad, respeto y dignidad en el engrandecimiento de la SCJN, siempre teniendo como eje rector a la Constitución.

Esto, por supuesto que no le gustó al macuspano y decidió acabar con tan fundamental Poder y convertirlo, como lamentablemente es el Legislativo, en un inútil tendero al servicio del Ejecutivo Federal.

Por eso, después de que, Claudia, fuera impuesta a través del gran megafraude electoral, como ya les comentamos; la primera orden a cumplir era echar a jueces, magistrados y ministros, acusándolos de todo, esto es… difamándolos, suponiendo que el pueblo de México somos una sarta de tontos y no conocemos las verdaderas intenciones del halo corruptor.

Así que para Claudia, urdieron el plan de cambiar los artículos 94, 95, 96, 100 y 116 de la Constitución, con el fin de poder lograr llevar a elección a los integrantes del Poder Judicial, haciendo a un lado la carrera judicial de muchos brillantes jueces, magistrados y ministros que se fueron preparando para servir mejor a los mexicanos.

Qué había corrupción en algún sector de este Poder, seguramente, nada ni nadie es perfecto.

Y por ello, se tenía que investigar a fondo y encontrar la solución, pero, nunca quitar de tajo a un poder que la democracia lo había ido puliendo durante años.

Así que para cumplirle al de Macuspana, se urdió un nuevo megafraude electoral porque se tiene claro que, Claudiña, carece de arraigo popular, por lo que la gran mayoría del pueblo no cree en ella ni la respalda, a pesar de que las muy mentirosas encuestas digan lo contrario.

Para ello, se armaron una especie de acordeones -por el número de candidatos que hubo-, para supuestamente guiar a los votantes, sólo que estaban señalados todos los candidatos de Morena que “tenía que ganar”.

Al final, de un universo electoral de poco más de 97 millones que ese día podíamos votar, 90 millones no votamos, 3 millones anularon su voto, y los demás fueron los que simularon la “libre elección”.

Por supuesto que contaron con el apoyo de Guadalupe Taddei -la famosa Lupe y sus huestes- en el Instituto Nacional Electoral (INE). Según los documentos del propio INE, hubo reparto de guías de voto o acordeones que se usaron para manipular el voto, y se halló la existencia de por lo menos 37 diferentes tipos de acordeón, a nivel nacional y en al menos 15 entidades.

Los consejeros Arturo Castillo, Claudia Zavala, Dania Ravel, Jaime Rivera y Martín Faz, estuvieron en contra de la aprobación, sin embargo, la famosa Lupe -quien hizo una defensa de una supuesta limpieza electoral-, fue apoyada por los consejeros Jorge Montaño, Norma Irene de la Cruz, Rita Bell López, Uuc-kib Espadas y sorpresivamente Carla Humphrey, quien estaba consciente del megafraude electoral, votó también para aprobar el fraude electoral.

Por ello, la sabia conseja popular a la Lupe y a sus “apoyadores” les ha llamado traidores a la Patria, y todo hace ver que le asiste la razón.

En el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación los magistrados Reyes Rodríguez Mondragón y Janine Otálora Malassis mostraron pruebas, más de 3.000 ejemplares físicos de acordeones y decenas de notas periodísticas, que demostraban habían sido distribuidos en las 32 entidades y coincidieron con los resultados finales.

No obstante, la traición a la democracia provino de los otros magistrados, según se ha mostrado y demostrado, allegados a Morena… Mónica Soto, Felipe de la Mata y Felipe Fuentes, a los que también la vox pópuli les ha llamado traidores a la Patria, y también se percibe que les asiste la razón.

Así se validó la destrucción del Estado de Derecho en México un tristísimo panorama para el futuro inmediato de la justicia en nuestro país.

Después de las elecciones fraudulentas, ese es el pueblo, que, según dice, Claudia, en sus inacabables mentiras… fue el que quiso elegir y “eligió” a los nuevos improvisados para el Poder Judicial; los que resulta evidente cumplirán su cometido de proteger la escandalosa corrupción que está saliendo imparablemente de todos los huestes de Morena.

Así quedarán exonerados todos los corruptos y #NarcoAmiguetes del depredador de Macuspana para mantener el poder.

Que el nuevo cártel de la Barredora se le estén comprobando inacabables ilícitos… ya están quienes los pueden perdonar, porque lamentablemente, no existe una oposición real que convoque a todos los ciudadanos a luchar para reconquistar el México que López Obrador nos arrebató para destruirlo sin piedad.

Para “legalizar” la corrupción, existen como ministros de la “nueva” Suprema Corte de Justicia, nueve impreparados, que sirven tanto como para nada; mucha lealtad y cero preparación.

¡Vamos!, se habla que, Héctor Aguilar Ortiz, se contrató 103 asesores porque desconoce totalmente lo que el nuevo encargo representa… bueno, ya dijo que para octubre los reducirá un 40 %; sin embargo, no son dignos de confianza.

En medio de este preocupante contexto quedó aplastado, pisoteado, vulnerado, destrozado el Poder Judicial de la Federación al servicio de AMLO, de Claudia y Morena, pero nunca, del pueblo de México.

Es posible que las exigencias de Donald Trump para con Claudia, puedan ayudar y mucho, incluso, hasta Alejandro Moreno, líder del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ya fue con sus compañeros a demandar en el FBI y la DEA a Adán Augusto López -líder de los senadores de Morena- por  encabezar una red criminal dedicada al robo de combustible, contrabando, lavado de dinero y fraude fiscal.

Habrá que esperar, como dijo Martín Garatuza: “Haber en qué paran estas misas“, pero esto…

… esto es otra historia de la que luego les contaré.
@PepeMata_ 

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¡Dígase la verdad… aunque sea motivo de escándalo!

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